En una peca de Topazio vi tu color...
Y si... (de nuevo), las nubes tiene varios colores (pronto lo podrás apreciar); ayer te vi oscuro a punto de llorar y definitivamente quise estar allí, humedeciendo las ganas de vivir junto contigo. Más tarde cayó el ocaso y no pude evitar la profundidad de tu seuño constante.
Pero hoy... hoy el viaje fue multicolor, porque nadie puede negar el crepúsculo tornasoleado de un cielo cubierto por el cuerpo de tu Madre. La interacción entre los grises opacos, los rojos intenso, los besos de Topazio, los naranjas brillantes, los rosas de una patria desagradecida, las caricias de sus manos (y las de Topazio), los amarillos de mis neurosis en el fondo azuláceo de la intimidad en el amor de tus Padres; solo lograron inquietar aún mas los latidos de mi corazón y el de mi amada ... el tuyo.
Si, mi Guerrero de Luz, Dios habla cada vez mas fuerte a través de los impulsos eléctricos que genera tu cuerpo por cada milímetro cúbico que creces en el vientre de la Mujer que más amo...
Seguramente tu silencio no estan agoviante con el motor de Topazio justo encima de ti... al menos no tanto como el que vivimos aqui esperando tu sonrisa kaleidoscópica.
crece... crece... crece...
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