La Sinfonía Bipolar de lo Sibilino

lunes, 19 de julio de 2010

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Y es que es tanta la magia que emana de tus gracias... que no nos queda mas que sentarnos como expectadores de tu crecimiento y desarrollo en el primer movimiento de esta melodía.
Y dicen que el sueño es SIAMÉS...
Y mas ahora, que tu estrella parecía arrastrar consigo a una aún mas pequeña, que sin querer, jugaba a ser la luz tintineante en las sombras, a buscarse en el laberinto de la espera, a sumergirse por completo en el tiempo y nadar entre la víspera y la ignorancia, a emitir risas en el eco de tu voz cálida y profunda... ahí, justo allí (o ahí) estaba el alma espectante de un nuevo ser, una oportunidad mas para ser llamados a la sala de Dios y recibir en los brazos a quien pronto será tu hermano o tu hermana...
Así es hijo mio... pronto serán dos quienes juegen en las pupilas de nuestros ojos, pronto serán dos quienes brinquen en la sala de nuestra alegría, serán dos quienes hagan música en las entrañas de nuestros cuerpos con risas y gritos de júbilo y regocijo, pronto serán dos quienes guarden nuestros sueños entre su historia, pronto serán dos quienes conquistarán al mundo con la fuerza de su aleteo y la reverberancia de un Ya-Bahá'u'l-Abhá!!

Y con esta buena nueva despertamos por segunda vez los sentidos de tu abuela Guille, volteó a verte, después a nosotros, regresó su mirada hacía ti y con nostalgia preguntó: ¿No será muy rápido para él?..... tu abuela, siempre tan preocupada por ti... parecía que entre las líneas de sus oraciones venía el nombre de Demián (porque nunca te dijo Alí)... o "Demi" como alguna vez me grito ante la gente que siempre te diría... si yo hubiera entendido cuánto derecho tenía ella de albergarte en su corazón como a ella le pareciera, me hubiera mordido los labios y le hubiera agradecido por solo cantarte como siempre lo hacía....

Y por gracia (para ella) o desgracia (para nosotros, sobre todo para mamá Topazio), esta melodía se baja medio tono y nos deja unos sostenidos y menores en esta pauta de la vida, en este segundo movimiento... porque así fué su despedida mientras tu dormias, hasta que unas campanas de la iglesia del barrio de Guadalupe te anunciaron que ella (tu abuelita Guille), ahora solo te cantaría en el mundo de los sueños y los recuerdos fugaces... por momentos me parecía que aún la seguías buscando entre los cantos, en otros me parecía que la veías despedirse de ti desde la corona de un Cristo que estaba al fondo del majestuoso edificio.

Desde ese día, tu abuelita te sigue tejiendo ropa con las nubes y el polvo de las estrellas que la rodean, y cada noche, descendiende desde la luna para regalarte cristales de colores extraídos de las lágrimas de tu mamá Topazio, y porque sólo así sonreía ella después de ver una foto de Guille que esta sobre el piano de la sala, solo cuando tu sonreías, solo mientras se rosaba el vientre y te ponía su mano sobre él, sólo entonces, su rostro aumentaba de intensidad y lanzaba destellos de luz filtrados a través de esas lágrimas para acariciarlos como lo hubiera hecho un solo beso de tu abuelita Guille.

Tu hermano (a) ya no podrá jamás bailar al compás de la melodía de tu abuela, quizás tu pronto olvidarás como hacer esa expresión de euforia cuando ella te abría los brazos para cargarte, muy pronto la ropa que ella misma confeccionó para ti dejará de quedarte y será guardada en algún lugar especial... y en un futuro, verás esas camisas y ese disfráz de pingüino y te diremos "tu abuela lo hizo con manos de amor y orgullo", probablemente no entiendas de que hablamos, pero ten por seguro, que en algún momento, mientras camines en la calle, percibirás un olor a gardenias que te hará girarte por completo, sentirás que ya habías estado en ese lugar y tratarás de identificar cuándo, sin darte cuenta que fué justo en los brazos de tu abuela Guille donde alguna vez te impregnaste de ese recuerdo...



Háblale a tu hermano (a)... hablale de tu abuela Guille... aunque sea en sueños...